• cabecera web torrespana
  • fronton web lazo
Imprimir

El caviar de las oposiciones

 

RTVE está herida de muerte. Las cuentas maquillan una triste realidad. La audiencia ha dado la espalda a la programación mientras los empleados ven como sus expectativas laborales se centran en llegar cuanto antes a la jubilación. No sabemos quién dirige la empresa de verdad. ¿El presidente? ¿la alta dirección? ¿El consejo de administración? ¿Moncloa?

 

Y en esas estamos, ante una convocatoria de empleo que tras sucesivas desinformaciones ha llegado al máximo nivel de la incompetencia de los artífices del disloque laboral. No seremos de USO los que podamos opinar de forma justa sobre lo que ha ocurrido en el escenario del Concurso-Oposición. Primero porque se nos impidió estar en la Comisión de Empleo por parte de quienes la controlan y segundo porque además de aparentar una negociación transparente en diversas reuniones, resultó que apagaron las candilejas del escenario para negociar con el telón de acero bajado.

Los compañeros vienen a contarnos los desmanes del concurso de promoción interna, donde existen aprobados que pueden quedarse sin plaza y otros que existiendo plazas no pueden ocuparlas por seleccionar un destino diferente. Vamos a ver. Alguien demuestra su mérito y capacidad, y resulta que quedando plazas vacantes no se les oferta y, por tanto, se sacan a concurso libre. ¡Vaya!

 

No hablaremos de los indefinidos no fijos que pueden quedar en la calle por un enjuague de vacantes, plazas e interpretación sui géneris sobre quién debe ocupar un determinado puesto, categoría y destino. No diremos nosotros que existe manipulación, endogamia y nepotismo, algo sobre lo que se quejan no solo los compañeros, sino todas las personas que quieren optar a un empleo público.

 

Ahora, a resultas de una Ley que viene determinada por la exigencia de Europa para que España reduzca la temporalidad, parece ser que ha sido el Gobierno y sus apoyos los que la han redactado. Chiste de Gila: un poderoso se acerca a un desempleado y le dice mientras le tira una limosna, "Tome buen hombre, y perdone que no me acerque, pero es que he estado en un banquete y me huele el aliento a caviar".

 

Y a los ejemplos nos podemos remitir, compañeros que no pueden ocupar una plaza tras muchos años de hilar contratos, uno tras otro, que van a quedarse en la calle o unos indefinidos no fijos que quedarán desempleados por no tener un pariente bien acomodado en la dirección o ser hijos de empleados que obtuvieron un buen contrato interino para sumar puntos y experiencia en las futuras oposiciones.

 

La realidad es dura y no resiste un análisis racional de los datos. ¿De qué bombo sacan los números de la convocatoria? 255, 60, 315, 767. Parece una pedrea. Hemos cruzado los datos de los censos que nos envía la dirección, es literalmente imposible discernir los criterios… por algo será. No hay coincidencia y se producen tantas anécdotas trágicas como personas que se acercan a consultarnos y aumentan nuestra perplejidad.

 

Es una guerra de botones de muestra. Plazas ofertadas a personas que ya no están en la "casa" o que están en excedencia o que tienen destinos diferentes o áreas de desempeño dispares y, para más INRI, los números no cuadran.

En algunas categorías, por ejemplo gestión, producción o ingeniería, se han sacado muchas menos plazas que las que ocupan compañeros contratados. Ello puede derivar en una suerte de metamorfosis donde interinos de larga duración que se presenten al concurso de méritos puedan lograr una plaza que en estos momentos ocupan indefinidos no fijos, que la ganaron por sentencia, o viceversa: que indefinidos no fijos con menos antigüedad logren plazas estructurales que ocupan interinos de larga duración.

Puede ocurrir que una persona, en el concurso de méritos, logre consolidar una plaza que en este momento ocupa otro compañero que puede haberla ganado por sentencia, y se genere un nuevo contrato temporal, un interino, para cubrir la plaza de un directivo, por ejemplo. Kafkiano.

¿Qué ocurre con los indefinidos no fijos, que lograron esa plaza por sentencia, si su plaza no sale convocada?

La empresa o su-cedáneo, se defiende indicando que si la SEPI esto, que si la Ley aquello, que si las necesidades del servicio, que si las bases de la convocatoria… Excusa no pedida, acusación manifiesta. Quizás tenga algo más de información la empresa que ha ganado la licitación para realizar las oposiciones. Todo bulle en la misma marmita donde se cuece el futuro laboral de nuestra empresa. ¿es capaz la dirección de explicar cuál es el criterio sobre el número y distribución de plazas? A lo mejor estamos equivocados. ¡Ojalá!

Para definir esta situación nos quedamos con las enigmáticas palabras de Kurtz en el libro El Corazón de las Tinieblas, "El horror, el horror".

 

 

Escribir un comentario



Anti-spam: complete the taskJoomla CAPTCHA